Voy de camping: ¿Que me llevo?

En los últimos años son muchos los amantes de la naturaleza que se han decantado en algún que otro momento por ir un paso más allá y aventurarse a pasar unos días alejados de la población y decantarse por la opción de irse de acampada.
Éste es un método económico para viajar y conocer rincones del mundo que los turistas convenciones no, y de sumergirse en un ambiente mágico que provoca una inmersión total en la naturaleza y permite verla desde otro punto de vista, no tanto como un lugar en el que pasear o hacer alguna actividad para luego volver a nuestro hotel o albergue, sino como el sitio donde vamos a pasar la noche, al menos una.
Para facilitar las cosas a aquellos que sean novatos en el mundo de la acampada vamos a ofrecer algunos consejos sobre el material necesario para tener una experiencia agradable.

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Foto: steve_l (Flickr)

Lo primero de todo es escoger el destino, ya que en función de donde vayamos habrá que equiparse de una forma u otra en función del clima o del terreno. Hay dos opciones para elegir destino: la acampada libre o acudir a alguna de las zonas de camping que hay establecidas. Estas zonas habilitadas disponen normalmente de servicios como baño y duchas que facilitan mucho la estancia, aunque por contra se pierde un poco la sensación de supervivencia en el campo que muchos de vosotros seguramente busquéis. La acampada libre en España está prohibida en la actualidad en casi todo el territorio, pero no hay ninguna normativa a nivel estatal y son las Comunidades Autónomas las que hacen su propia regulación, por lo que se recomienda informarse bien para evitar sanciones.

En lo relativo al material que es necesario llevar lo primero y puede que más importante es la tienda de campaña. Durante una acampada ésta será nuestra casa, nuestro refugio, por lo que es importante sentirnos cómodos. Existen muchos y muy variados tipos de tienda en función de la capacidad, materiales y facilidad de montaje. El saco de dormir es otro elemento fundamental, y dependiendo de la estación del año y el lugar al que viajemos habrá que buscar unas características concretas. A pesar de no ser indispensable, acompañar el saco con una esterilla o colchón hinchable es recomendable para descansar de una forma cómoda que nos recargue de energía para aguantar físicamente el día.
La ropa que llevemos es la parte del equipaje más variable, dado que depende completamente de donde vayamos y el clima haga. No es recomendable cargar con mucho peso, por lo que habrá que seleccionar bien las prendas que llevemos teniendo en cuenta que la prioridad es la comodidad. A pesar de todo siempre es recomendable llevar alguna prenda de abrigo y algo impermeable por si acaso, y un calzado cómodo apto para caminar por el campo.

Imprescindibles son los utensilios para cocinar, que nos permitirán cocinar y no alimentarnos a base de bocadillos, una buena opción si vamos de excursión y no podemos cargar mucho equipo.
Recomendamos llevar una cocina a gas, abundante agua potable, una nevera pequeña y material para lavar los cubiertos, platos y vasos. Imprescindibles las bolsas de basura para recoger todo lo que ensuciemos y dejar la zona tal y como estaba.

A pesar de estar en plena naturaleza, aquellos que nos acompañen de acampada agradecerán que mantengamos unos niveles mínimos de higiene. Con llevar (y usar) lo básico como jabón, pasta de dientes, papel higiénico, toalla y poco más bastará.

Algo de lo que muchos campistas prescinden: un botiquín para emergencias con algunos medicamentos básicos como analgésicos, antiinflamatorios, desinfectante, antidiarreico, tiritas y vendas, material que nos puede salvar de más de un apuro en caso de necesidad.
Por último hay una serie de elementos que nos facilitará, increíblemente la estancia y que resultan muy fáciles de llevar, como pueden ser cerillas o mechero, pastillas encendedoras y papel de periódico para encender hogueras, una navaja multiusos, GPS y mapas de la zona, y siempre es recomendable llevar con nosotros un teléfono móvil para casos de necesidad.

Una vez preparado el equipaje y seleccionado el lugar donde ir, es momento sólo preocuparse de disfrutar, pero siempre con respeto hacia el medio ambiente para que otros también puedan hacer lo mismo.